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Cheques  
Repositorio de Echeqs

El Echeq es uno de las innovaciones generada por la tecnología en el ámbito de las finanzas. Así como en el mundo empresarial, el deportivo o el cotidiano, la evolución tecnológica ha cambiado usos y costumbres, siempre bajo un mismo principio rector: hacer las cosas más fáciles y rápidas. El Echeq es una evolución del cheque tradicional, conservando muchas de sus características, y sumando muchas de las virtudes de la tecnología: abaratar costos, facilitar mantenimiento y hacer los procesos en general más simples.

Los tiempos operativos del Echeq son más cortos y sus costos más bajos. Los usuarios aprenden rápidamente la modalidad y gozan de sus beneficios. Ayudó a la transición el hecho de que la operatoria es similar a la del cheque tradicional pero en modalidad virtual: los tipos de pago, el mecanismo y la apariencia, por ejemplo, son casi iguales. Al realizarse por medios electrónicos, se refuerza la seguridad al tiempo que disminuye el número de rechazos. Quizás la característica más saliente es la inmediatez con la que se maneja.

Para sumar a la transparencia del Echeq, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso la creación de un repositorio común de Echeqs. El mismo está destinado a almacenar cualquier tipo de información relacionada con su uso. El reservorio será operado por la Cámara Electrónica de Bajo Valor (COELSA), quien es la encargada de realizar la compensación de los cheques electrónicos (a su vez, es la que en la actualidad realiza la compensación de los cheques físicos).

Esta serie de medidas y disposiciones no hacen más que fortalecer el uso del Echeq, estableciéndose como una herramienta confiable y de fácil acceso. Su operatoria es sencilla de entender para el común del público, y la información relacionada con él se consigue fácilmente por medios oficiales. Por ejemplo, los motivos de rechazo de un Echeq se pueden encontrar en la normativa vigente del BCRA, información que está a sólo un par de clicks de distancia.

Incluso para quien no esté interesado en saber en profundidad este tipo de detalles, sólo tiene que solicitar el instrumento a su banco, y podrá empezar a utilizarlo sin mayores entrenamientos. Esto se debe a que está diseñado de tal forma que cualquiera que haya operado con cheques físicos podrá entender rápidamente los procedimientos. Los resultados están a la vista: todo aquél que utiliza Echeqs puede afirmar su facilidad de uso.

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¿Cuáles son los Estados de un Echeq?

Las nuevas tecnologías han desembarcado en casi todos los ámbitos: el empresarial, el deportivo, el financiero, el cotidiano. Y junto con esta llegada, muchas de las costumbres y hábitos que se tenían han cambiado por otros más evolucionados. La búsqueda parece ser siempre la misma: facilitar los procesos, abaratar los costos y tener un mantenimiento más sencillo. Específicamente en el mundo de las finanzas, ya hemos comentado una de las evoluciones más rutilantes en un instrumento financiero clásico: el cheque. El Echeq es un heredero con características tecno, el cual conserva muchos de los recursos de su antecesor, a los cuales le agrega un repertorio de bondades para hacer los procedimientos más sencillos.

Los resultados están a la vista: el Echeq redujo los tiempos operativos como así también los costos, al tiempo que brinda al usuario facilidades en las operaciones. Su metodología es muy similar a la de un cheque físico. Sus aspectos principales (la apariencia, el mecanismo, tipos de pago, etc.) son los mismos, con la ventaja de producirse únicamente por medios electrónicos. Este hecho suma características de gran valor, como obtener un número más bajo de rechazos, reforzar la seguridad y hacer la operatoria general más sencilla. En épocas de inmediatez, toda esta lista de bondades lo hace un instrumento más que atractivo.

El Echeq, así como sucedía con el cheque físico, puede encontrarse en diferentes estados, según en qué parte del proceso se encuentre. Empezaremos por los más conocidos. El Echeq que fue realizado y entregado tiene estatus de “emitido”, al falta de ser recepcionado y aceptado por el beneficiario. Una vez que el cheque sea aceptado, pasa a ser “activo”, estado en el que se mantendrá hasta el momento en el que se realice su depósito. Cuando esto suceda pasará a estado de “depositado”. Si el procedimiento hasta este punto fue correcto y llega la fecha de pago, el beneficiario se hace del dinero, llevando al Echeq al estado de “cobrado”, momento en el cual se debitaron los fondos de la cuenta del librado y acreditándose en favor del beneficiario.

Si al momento de realizar el Echeq, quien lo libra se arrepiente, puede pasar el Echeq a estado de “anulado”. Esto debe suceder antes de la aceptación por parte del beneficiario.

Si el beneficiario no hace el depósito correspondiente y pasan treinta días de la fecha de pago, el Echeq se encuentra en estado “vencido”. Una vez que el banco informe la situación y el cambio de estado al repositorio, el Echeq pasa a estado “caducado”.

Por último, se encuentra el estado de “rechazado”, pudiendo ser este por una lista de motivos según la normativa vigente del BCRA.

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Anulación de un eCheq

El eCheq es uno más de los beneficios que trajo la modernización de tecnologías en el sistema financiero. En el último tiempo, se instaló como una herramienta de uso cotidiano, empezando a competir plenamente con el cheque físico. Esta solidez de la nueva herramienta le es dada por su facilidad para la operatoria, siendo recurso enteramente digital. Los beneficios están a la vista, entre los que se destacan el ahorro en costos y tiempo, como así también la disminución en el margen de error.

En su operatoria, el eCheq funciona de manera muy similar al cheque físico: tiene sus diferentes tipos de pago, los endosos y demás características conocidas. La diferencia es obvia: al circular completamente por medios electrónicos (entidades financieras o infraestructuras del mercado financiero autorizadas), se destacan ventajas tales como mayor seguridad, reducción de motivos de rechazos, menores costos operativos y otras facilidades.

El ejemplo concreto de esta nota no puede ser más claro. Al recibir un eCheq, el beneficiario puede decidir no aceptarlo. En ese caso, quien lo ha emitido tiene la posibilidad de anularlo: en su banca online, a unos clicks de distancia, tendrá la opción, dentro de los cheques emitidos, de anularlo. Este proceso, que en su versión física se vuelve tan engorroso, con posibilidad de fallos en el camino, en su variante virtual se resuelve en cuestión de segundos.

Los defensores del eCheq tienen argumentos de sobra para defenderlos. Su metodología es similar al del cheque físico, por lo que no hay que familiarizarse con un sistema nuevo. Simplemente hay que identificar los mismos elementos en un nuevo formato. Sumadas a las virtudes de su antecesor, el eCheq tiene las propias, entre las que se encuentra por ejemplo el chequeo a cada momento del estatus, pudiendo ver desde el dispositivo móvil si está activo, emitido, anulado, rechazado, cobrado, vencido, etc.

Una de las principales dudas en torno al eCheq en sus comienzos fue la seguridad (cuestión aplicable a casi cada elemento de la virtualidad). En los hechos, parece no haberse encontrado con grandes dificultades. El público, en un momento de necesidad como fue la pandemia a causa del Covid-19, lo recibió de gran manera, posicionándolo como uno de los instrumentos financieros más utilizados.

Las operatorias del eCheq permiten mayor comodidad, confianza y menor margen de errores en cada paso de su procedimiento, logrando ser una herramienta en muchos aspectos superadora del cheque físico.

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Tipos de Capital (en Economía)

Existen cuatro factores de producción: el trabajo, la tierra, la tecnología y el capital. Este último comprende todos los bienes durables utilizados en la fabricación de servicios u otros bienes. El capital es utilizado como medio para generar valor, ya sean otros bienes, servicios, utilidades sobre la tenencia u obtención de ganancias.

Según una serie de factores, el capital puede ser de distintas maneras. No hay un solo tipo de capital, sino distintas variantes según el enfoque. Tomando una característica a resaltar a fines de clasificación, el capital puede ser de un tipo o de otro. Existen tipologías opuestas y tipologías que no poseen una contraparte.

Antes de ver distintos tipos de capital, vale la siguiente aclaración: la principal acepción del término capital es la relacionada con finanzas y economía, pero hay otros tipos de capital que son frecuentemente utilizados:

  • Según el tipo de institución de origen del capital, este puede ser público o privado.

  • Si el capital es rígido, dado el rol que cubre en la actividad día a día de una empresa, se denomina fijo. Si en cambio fluctúa según la necesidad, se denomina capital variable.

  • El capital contable es aquél establecido legalmente como normas regulatorias de la contabilidad de las empresas, y puede ser capital social, capital inicial u otros.

  • Todo elemento humano (personal de trabajo, roles en la empresa, talentos, etc.) se engloba dentro del término capital humano.

  • El dinero utilizado para invertir se denomina capital de riesgo, dada la falta de certeza en la ganancia futura, dependiendo el riesgo intrínseco de cada inversión.

  • El poder adquisitivo total que tiene una empresa o persona, del cual se puede disponer libremente y sin restricciones, se denomina capital financiero.

  • Una última variante a mencionar es aquella que se utiliza para denominar conjuntos de cosas o activos netos, en base a un determinado tema, dado expresiones como “capital informático” o “capital académico”, por ejemplo.

Por las definiciones dadas, el capital puede referirse a fondos de origen público (capital público), de origen privado (capital privado), el personal que trabaja en una empresa (capital humano), el dinero disponible en cualquier momento (capital financiero), el destinado a invertir (capital de riesgo), el destinado a distintas obligaciones al momento de iniciar una empresa (capital contable), aquél que fluctúa según la necesidad de la empresa (capital variable); sumados a todas aquellas nuevas definiciones utilizadas para hablar de un grupo específico de activos netos.

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¿Cómo se Crea el Capital?

Dentro de una empresa, los fondos que ella posee se dividen según quién los aporte, si los que se obtienen de préstamos o aportados por los socios. El capital, en resumidas cuentas, es toda aquella riqueza, bien o dinero del que dispone una entidad o una persona.

Los tipos de capital se pueden clasificar según sean capital por deuda (fondos a largo plazo obtenidos por préstamos. En general, por venta de obligaciones. Es limitada a causa de los plazos fijos atados a ella.); o aportaciones de capital (son los fondos que aportan los dueños de una empresa a largo plazo. Se dividen en tres fuentes, según sean utilidades retenidas, acciones comunes y acciones preferentes).

Es preciso distinguir el origen del capital, sea procedente de fondos propios o de terceros. El capital propio es el aportado al momento de la creación de la empresa. El capital de terceros es el aportado por elementos externos, deudas frente a proveedores, etc. También se puede diferenciar entre los recursos imperecederos (con tiempo de vida largo, como puede ser la maquinaria) siendo estos el capital fijo, o aquellos que se consumen a corto plazo, los cuales son el capital circulante. De cualquier manera, el capital es el medio financiero que permite conseguir un medio de producción.

Una parte de la producción se utiliza con fines productivos, resultando en el capital siendo constituido por el ahorro, siendo que se consume al terminar el periodo de uso de los bienes.

La remuneración que recibe el capital se denomina interés, pudiendo ser este fijo o variable. En caso de ser una remuneración del capital simple, el interés cumple dos funciones: criterio de utilización de capital y estímulo de ahorro.

Se considera inversión cuando los bienes (o su equivalente monetario) se utilizan para la creación de bienes de producción o para la compra de los mismos. De esto se puede desprender que hay una inversión pasiva (aquella monetaria de un particular que compra bonos del Estado, por ejemplo) o inversión activa (la que apunta a la creación de medios de producción, o la expansión de los ya existentes).

La inversión se puede clasificar por su origen (privada, cuando son particulares, pública cuando la lleva adelante la Administración del Estado) o según su utilización (neta, se incluyen los fondos que se orientan a la creación; y bruta, cuando el capital productivo desgastado se suma la inversión neta).

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¿Qué es el Capital en Economía?

La producción cuenta con cuatro factores fundamentales, los cuales son: trabajo, tierra, tecnología y capital. Este último abarca los bienes durables orientados a la realización de servicios o fabricación de otros bienes.

A través de esta definición podemos concluir que para generar valor es necesario el capital. Esto se logra de diferentes maneras, ya sea con venta de valores, obtención de utilidades sobre la tenencia o con la fabricación de otros bienes.

El capital no es el único factor a la hora de producir servicios o bienes sino que debe combinarse con otros. Esto dependerá de qué bien se quiera producir y qué tecnología se utilice. El capital es clave, dado que si aumenta potenciará al resto de los factores productivos. Por el contrario, de mantenerse fijo, el aumento del resto de los factores igual dará un resultado decreciente.

Por último, el capital también hace referencia a los recursos financieros involucrados en determinado tipo de proyectos.

El principal objetivo del capital es la obtención de ganancias (o como alternativa, intereses sobre las posibles actividades económicas o inversiones). Si bien no garantiza éxito su inversión, es un factor que su utilización puede generar valor.

Algunas de las categorías en las que puede agruparse el capital son:

  • Según quién lo posee, el capital puede ser público (propiedad de un gobierno o Estado, como pueden ser los edificios públicos); o privado (empresas, organizaciones o personas particulares, como pueden ser las maquinarias de un fabricante).
  • Según cómo se constituya, puede ser físico (aquello visible y tangible, como computadoras, maquinaria, etc.); o intangible (real pero no tangible, como marcas, ideas o imágenes).
  • Según el plazo, en cuanto se pretenda obtener ganancia a corto (productos para fabricar y vender en el plazo de un año, por ejemplo) o largo plazo (donde la expectativa de ganancia está puesta en años por venir, como puede ser las inversiones en infraestructura).

Por último, podemos mencionar otros tipos de capital, como ser: capital financiero (el patrimonio de una persona), capital humano (habilidades profesionales que alguien puede poseer y su valor económico), capital riesgo (aquello invertido en empresas privadas), capital social (aquello invertido por socios a una empresas para obtener una parte de la propiedad de la misma) y capital flotante (porcentaje accionario de una compañía, accionariado, que está en circulación y que potencialmente puede ser adquirido por inversores minoristas).

Si bien parece una obviedad, no hay que confundir el capital con el capitalismo, siendo este último un sistema económico y social.

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Qué Instrumentos hay en el Sistema de Pagos

En el artículo anterior explicamos el sistema de pagos. Para recapitular, es el que garantiza la correcta circulación del dinero, con la participación del sistema financiero, bancario y otros organismos. Lo conforman métodos de transferencias de fondos, procedimientos e instrumentos. El Medio Electrónico de Pagos (MEP) es administrado por el Banco Central.

El sistema de pagos perfecciona el flujo económico entre entidades, reduce costos, logra liquidación en las operaciones y da seguridad. En un plano mayor, facilita la supervisión por parte del Banco Central.

Dentro del sistema de pagos, los instrumentos compensables son: cheques, transferencias, débitos directos, facturas de crédito, giros y transferencias (postales y telegráficos), certificado de depósito a plazo fijo, letras de cambio a un día fijo libradas contra cuentas a la vista abiertas en cajas de crédito cooperativas, letras de cambio a la vista libradas contra cuentas a la vista abiertas en cajas de crédito cooperativas y Orden de pago oficial nominativa (OPON).

El Banco Central también forma parte de dos convenios regionales con otros bancos centrales. A partir de lo cual se crean dos sistemas de pagos transfronterizos: Sistema de Pagos en Moneda Local (SML) y ALADI (Ver Listado de entidades autorizadas para operar el Convenio de ALADI).

Diferentes medidas se implementaron para facilitar las operaciones electrónicas a fin de incrementarlas, y así eliminar el uso del efectivo. También se persigue la comodidad del usuario, intentando evitar que asista a sucursales bancarias para operar. Este marco brinda eficiencia y seguridad, al tiempo que facilita y agiliza las transacciones entre usuarios financieros.

El monto máximo para transferencias inmediatas de fondos bancarias sin cargo se elevó, a la vez que entre usuarios individuales se estableció la gratuidad absoluta (sin importar el monto transferido). En el caso de empresas, las transferencias se cobran cuando se supera el acumulado diario de $250.000.

Con estos nuevos canales de pago, las entidades financieras ofrecen Pago Electrónico Inmediato, modalidad que habilita al usuario a realizar pagos con la computadora, Tablet o celular, operaciones de crédito y débito en línea, desde cualquier locación y sin costo. Se establece en tres modalidades: billetera electrónica (permite enviar dinero a personas a través de la web o a través de una app), botón de pago (para la venta y compra de servicios o bienes a través de la web) y POS Móvil (dispositivo de seguridad que es conectado al dispositivo móvil, para validar transacciones mediante la tarjeta de débito del pagador).

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Sistema de Pagos: Qué es y Cómo Funciona

La forma establecida entre los que participan del sistema financiero, bancario y otros organismos para garantizar la correcta circulación del dinero es el Sistema de Pagos. El mismo está conformado por métodos de transferencias de fondos, procedimientos e instrumentos. En Argentina, es el Banco Central quien administra el Medio Electrónico de Pagos (MEP). Esta forma de estructurar el Sistema de Pagos sirve para orientar las operaciones de la política monetaria y del mercado interbancario.

El Sistema de Pagos tiene varios objetivos, entre ellos: perfecciona el flujo económico entre entidades; reduce costos, tanto del sistema financiero como del bancario; logra mejorar la celeridad de los pagos y la liquidación en las operaciones, aportando certeza y seguridad; facilita el rol del Banco Central en la supervisión de la compensación de medios de pago.

Los actores que participan en el Medio Electrónico de Pagos son:

  • Casas de cambio.
  • Cámaras Compensadoras Electrónicas Privadas (CEC, tanto las compensadoras de bajo valor, como las de alto valor y plazos de compensación).
  • Bancos.
  • Otros: se suman organismos como el Correo, la Administración Nacional de Seguridad Social y el MERVAL (Mercado de Valores de Buenos Aires SA).

El funcionamiento es bastante sencillo de explicar. En el MEP se mantienen las cuentas corrientes que poseen las entidades financieras y otro tipo de organismos que están habilitados. Y se utilizan para realizar las transacciones entre los participantes de este sistema. Cuando promedia el ciclo operativo, es el MEP quien liquida los saldos netos de compensación.

Por otra parte, es el Banco Central de la República Argentina quien se encarga mayormente de las operaciones interbancarias (transferencias) de fondos a través del MEP. Esto se realiza en tiempo real, cuando las transferencias, saldos resultantes de redes de cajeros automáticos y tarjetas de crédito, cheques, y débitos directos son procesados por las cámaras compensadoras electrónicas. La cancelación de saldos de operaciones entre las sociedades pertenecientes a través de la cámara electrónica de bajo valor está prevista por el esquema de funcionamiento de las redes de cajeros.

A través de las cuentas corrientes en el BCRA se realiza la liquidación de las cámaras, que se ejecuta vía MEP. Los participantes y las cámaras compensadoras liquidan los saldos, siendo los primeros quienes transfieren a través de las cuentas mencionadas vía MEP los fondos. Por último, son los bancos que poseen saldos deudores quienes transfieren fondos a las cuentas de las cámaras, quienes, por su parte, transfieren los fondos a los bancos quienes se encuentran en posiciones netas acreedoras.

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¿Qué Estudian las Finanzas?

Cómo vimos en el artículo anterior, las finanzas son el ámbito de la economía dedicado al estudio de la obtención y administración del capital. Las finanzas están presentes en nuestra vida cotidiana, ya sea en el trabajo o en el hogar. Todo lo relacionado a bienes, inversión o ahorro de recursos y la obtención de los mismos caen en el mismo ámbito de estudio. Un buen manejo de las finanzas es el que gestiona mejor los recursos.

También vimos que existen distintos tipos de finanzas: personales (recursos de personas o familias, ahorro, inversión, gasto laboral, etc.); corporativas (consecución y gestión de los recursos de empresas); públicas (administración de los recursos financieros del Estado y las instituciones que lo componen, junto con la rentabilidad de inversiones en proyectos públicos, recursos provenientes de impuestos, etc.); y finanzas internacionales (transacciones financieras a nivel internacional).

Para profundizar, podemos especificar qué áreas de estudio tiene las finanzas, que comprende el rango de transacciones que están involucradas en la administración ideal de los recursos financieros.

Por ejemplo:

  • El estudio sobre cuándo es conveniente invertir en un proyecto, o la posible elección entre varios, es el de rentabilidad de las inversiones.
  • El control del endeudamiento, dado que es clave mantenerlo bajo y a la vez saber manejarlo para poder beneficiarse de eso a futuro.
  • En escenarios con inflación, es fundamental el estudio de la pérdida de valor del dinero y sus variaciones en el tiempo, para poder controlarlas.
  • Por último, el estudio de la valoración de los bienes y su determinación de precios (tanto en activos intangibles como en tangibles), para hacer una correcta evaluación de su riesgo y de la tasa de retorno esperada.

El estudio de la materia financiera es amplio, por lo que existen distintos tipos de herramientas dedicadas a analizar los recursos financieros y su administración, como así también el uso que se hace de ellos. La contabilidad, por ejemplo, es un recurso destinado a organizar los ingresos y los gastos de una compañía. Esto brinda un panorama de la situación de la empresa. Estos análisis permiten delinear mejor las estrategias adecuadas para optimizar el rendimiento económico. La contabilidad es útil en cualquier grupo de finanzas, ya sean públicas, internacionales, corporativas o personales.

También existe un tipo de finanzas analizadas desde un enfoque psicológico, como son las finanzas conductuales. Allí se describe el comportamiento de las personas y su proceso en la toma de decisiones. Es la confluencia entre economía tradicional, psicología y neurociencia.

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Tipos de Finanzas

A menudo oímos hablar de finanzas. Esa palabra está en la radio, en la televisión, en los diarios y en nuestro teléfono celular. Se utiliza para dar grandes anuncios o para contar planes a futuro. Pero… ¿sabemos específicamente a qué se refiere? ¿Qué tipos de finanzas existen?

Introductoriamente, establezcamos una definición sencilla: al ámbito de la economía dedicado al estudio de la obtención y posterior administración del capital (mayormente el dinero, pero también bienes y de otro tipo. En definitiva, los recursos financieros) se lo denomina “finanzas”. Es así como la inversión o ahorro de los recursos como la obtención de financiación, es decir, obtención de los mismos, corresponden a esa área.

Las finanzas comprenden el estudio de los actores económicos y las decisiones de ahorro, inversión y gastos que toman, en condiciones habitualmente inciertas. Este panorama incluye los distintos recursos financieros como los bonos, los bienes de capital, las acciones, o sencillamente el dinero.

El buen manejo de las finanzas es aquél que nos permite gestionar de mejor manera los recursos, interiorizándonos en ingresos y gastos. Esto aplica a la economía personal, a las empresas o a los Gobiernos.

Para terminar una primera aproximación a las finanzas, estableceremos cuatro grandes grupos con sus características principales y sus diferencias:

  • Finanzas personales: son las que refieren a los recursos de personas o familias, estudiando la consecución y administración de dichos recursos. No sólo es el manejo de los bienes, con su ahorro e inversión, sino que incluye el ingreso laboral, el endeudamiento, e incluso la elección de una profesión rentable.
  • Finanzas corporativas: consecución y gestión de los recursos de las empresas. Extrapolando la definición anterior, se analiza en qué proyectos invertir, cuáles serán más productivos, las formas óptimas de financiación, los dividendos alcanzables, etc.
  • Finanzas públicas: consecución y administración de los recursos de los recursos financieros del Estado y todas las instituciones que lo componen. Estudia la rentabilidad de inversión en proyectos públicos, la obtención de esos recursos a través de impuestos, la gestión del déficit y el superávit del gobierno y la forma de distribución de los recursos obtenidos, entre otras cosas.
  • Finanzas internacionales: aquí la materia de estudio son las transacciones financieras a nivel internacional. Dicho estudio puede incluir el capital extranjero y sus movimientos, el endeudamiento extranjero, los riesgos que conllevan los distintos tipos de inversiones en un país determinado, las fluctuaciones del tipo de cambio y sus influencias en la rentabilidad.
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¿Cómo se Consigue un Aval?

Anteriormente hemos descrito cómo en situaciones específicas los negocios pueden necesitar financiación externa. Ya sea para invertir, consolidar deudas o adelantar pagos, la financiación es muy útil. Y también hemos contado cómo, para acceder a un préstamo, habitualmente necesitamos de un aval. Por lo que la pregunta resultante es: ¿cómo se consigue un aval?

Primero, repasamos lo básico. Un aval es un compromiso de cumplimiento de determinadas obligaciones (en este caso, la devolución de un préstamo) frente a un tercero. A quien brinda el aval se lo conoce como avalista y respalda el préstamo garantizando su cobro al punto de responder por el avalado en caso de ser necesario. El aval puede ser de distintos tipos: financiero (el que se utiliza al momento de solicitar un crédito, funcionando como garantía de cobro); técnico (garantiza el cumplimiento de compromisos contraídos no dinerarios); y comercial (para distintas situaciones como pagos rotativos o compraventas).

¿Cuál es la forma de conseguir un aval? Dependiendo la entidad a la que se recurra, variarán los pasos a seguir para los solicitantes de avales.

Comúnmente suele haber dos requisitos principales: la empresa que avala no puede estar en concurso de acreedores, y debe encontrarse al día en pagos de impuestos y seguridad social.

El procedimiento continúa con la presentación de diversos documentos, en los que puede estar un registro de la actividad económica, objetivos principales de negocios y servicio o producto que se provea. También, se deberá presentar un balance de uno o dos ejercicios cerrados. En caso de que la empresa sea nueva y no los posea, la evaluación recaerá sobre el plan de negocios, viabilidad y beneficios, dado que son los que habilitarán a devolver el préstamo. Presentada esta información, la entidad decidirá si puede avalar o no según el riesgo que represente. Es probable que esto tenga incidencia en los costos finales de la operación.

Dado el riesgo que significa, el aval siempre tendrá un costo para quien lo adquiera. Normalmente, el costo no tiene relación directa con la ejecución del aval, sino que se incluye en los intereses o comisiones de la gestión. Por lo que, al buscar un aval, se deberá investigar sobre los costos que no interfieran en el proyecto y la forma de recuperar el capital al final de la operación. Dado lo expuesto, conseguir un préstamo es algo más que buscar el dinero necesario para un fin. Es preciso tener en cuenta factores como el aval, de forma que la gestión general sea lo más satisfactoria posible para quien la realiza.

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Préstamos con Veraz

El Veraz es una base de datos que registra la información crediticia de una persona o una empresa. Se utiliza para saber quiénes tienen deudas en el sistema financiero y ofrece a las entidades crediticias seguridad al momento de decidir si otorgar o no un préstamo. El informe de historial abarca los últimos cinco años y contiene cuántos créditos has pedido, a quiénes, cuándo los devolviste y si hubo retrasos en los pagos. Esto significa que aparecerás en el Veraz si has obtenido un préstamo: si has realizado los pagos debidos, tendrás una situación normal y podrás adquirir otro préstamo sin problemas; en cambio, si eres deudor moroso tu situación empeorará y tendrás dificultades para obtener otro crédito.

El Veraz tiene un sistema de puntuación del 1 al 5. El escenario 1 es el normal: la persona no presenta dificultades para afrontar sus pagos. En las situaciones 2 a 4, el riesgo que asume la entidad que otorga el préstamo es cada vez mayor ya que la persona presenta problemas para saldar sus deudas. En el escenario 5, las deudas contraídas se consideran incobrables o irrecuperables y superan los 360 días. Por lo general, un banco rechazará la solicitud si la situación supera al nivel 3.

Sin embargo, existen entidades crediticias que están dispuestas a entregar créditos sin considerar los datos aportados por el Veraz. Para acceder a ello, los requisitos son contar una cuenta bancaria y su respectivo número de CBU. Es probable que además exijan que el aplicante tenga más de 6 meses de antigüedad en su trabajo, ya sea en relación de dependencia o monotributo, como así también un número de tarjeta de crédito para financiar préstamo.

Los requisitos para obtener un crédito con Veraz online son los siguientes: residir en Argentina; ser mayor de 18 años; tener una cuenta bancaria a tu nombre y CBU; proporcionar número de teléfono y mail; tener una antigüedad laboral de más de 6 meses y proporcionar los últimos comprobantes de ingresos.

Es necesario pensar si esta es la mejor solución antes de solicitar un crédito online. Algunas recomendaciones: analizar las opciones de financiación y cotizar el crédito en variadas entidades crediticias; analizar nuestra capacidad para devolver el préstamo en tiempo y forma; leer atentamente el contrato para corroborar que no figuren cláusulas que aumenten considerablemente las tasas de interés; pedir un cálculo que refleje el valor total de la deuda; evitar las ofertas engañosas. Existen otras alternativas para adquirir un crédito si tenemos Veraz negativo: conseguir una garantía o aval (un título de propiedad o que un tercero responda por nosotros en caso de incumplimiento); utilizar nuestro vehículo como respaldo; pedir un crédito online en plataformas que tengan más opciones, como atención personalizada para establecer qué podemos solicitar de acuerdo con nuestro caso en particular.

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Qué es un Aval y Qué Tipos Existen

Todos los negocios, ya sea por deudas, inversión u otro motivo, necesitan que una entidad externa les provea financiación. En muchos casos, se recurre a la financiación para iniciar el negocio, o para hacer crecer las operaciones, o quizá consolidar deudas. De todas maneras, es un recurso válido que puede ayudar en un momento determinado. En ocasiones, el principal escollo para acceder a este tipo de ayuda es el aval, dado que las entidades financieras lo incluyen como requisito excluyente, a modo de resguardar su inversión.

¿Qué es un aval? Es un contrato en el cual se establece el compromiso de cumplimiento de determinadas obligaciones ante un tercero. En términos llanos, alguien (una persona o una empresa) garantiza ante el acreedor (sea este un banco, otra empresa o algún otro) el cumplimiento de las obligaciones o deudas que el solicitante adquiera. Este compromiso se valida por un contrato escrito, e incluso, a fines de tener un mayor respaldo legal, se oficializa con un aval notarial.

Los actores que intervienen en un aval son:

  • Avalado: es quien toma el compromiso de cumplir con la obligación principal y quien contrata el aval (persona física, pyme, autónomo, etc.).
  • Avalista: organización, empresa u otra que respalda al avalado en el cumplimiento de sus obligaciones, garantizado y respondiendo por este en caso de incumplimiento ante el beneficiario.
  • Beneficiario: quien solicita el aval en primera instancia y es receptor del mismo.

Por último, tenemos que ver con qué tipos de avales podemos contar. El aval financiero suele ser el más conocido, dado que se necesita al momento de solicitar un crédito, siendo la forma en que el banco otorgante se garantiza recibir el pago. Suele utilizarse para resguardar obligaciones financieras frente a terceros. Dado que el aval funciona como garantía de cobro, su existencia repercute generalmente en mejores condiciones en el préstamo, como ser menores intereses o plazos de devolución más extensos. El aval técnico, en tanto, es el que garantiza el cumplimiento de compromisos contraídos no dinerarios. Suelen ser un requisito para licitaciones y concursos públicos, y también son habituales para respaldar la ejecución de obras o importaciones. Está diseñado para garantizar las obligaciones contractuales. Por último, el aval comercial se utiliza en distintas situaciones: avalar pagos rotativos (los utilizados para recibir suministros periódicos) o en compraventas (para asegurar el pago del monto acordado). Su aplicación es variada, pudiendo utilizarse en fraccionamiento de pagos, todo tipo de bienes o sumas entregadas de manera anticipada o pagos a cuenta.

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¿Qué Elementos Conforman un Préstamo?

Conocer los instrumentos financieros nos permite elegir el adecuado para cada circunstancia. Sus características específicas serán definitorias a la hora de elegir, por ejemplo, entre diferentes medios de pago.

Pagar con un cheque a sesenta días nos permitirá tener más tiempo de cubrir esa deuda, mientras que en efectivo quizás consigamos algún tipo de descuento. Algo similar ocurre con los préstamos: podemos elegir entre varias alternativas dependiendo para qué lo utilizaremos, el monto que necesitemos o el plazo en el que podremos regresar el dinero. Por eso es importante saber qué elementos conforman un préstamo, para luego analizar cuál es el más conveniente para nuestra situación.

Primero debemos centrarnos en los actores principales: prestamista y prestatario. El primero es sencillamente quien entrega el dinero. Puede ser un acreedor regular o una entidad financiera. Por el contrario, el prestatario es quien solicita el préstamo y recibe el dinero, y quien deberá restituirlo. Luego, pasamos a dos cuestiones fundamentales a analizar a la hora de pedir un préstamo. Por un lado, los intereses, los cuales determinarán cuánto es el dinero que me costará el préstamo, es decir, cuánto tendré que devolver además del monto solicitado. También se establece un tiempo determinado para realizar el pago, al cual denominamos plazo, siendo este el lapso estipulado para cubrir la deuda.

Además del interés, hay otros gastos que cubrir. El servicio financiero y/o los trámites administrativos que requiera el préstamo los debe abonar el prestatario. Estas son conocidas como las comisiones del crédito. De acuerdo a la modalidad elegida, se establecerán los pagos: cuánto dinero se deberá pagar incluyendo el préstamo, los intereses y las comisiones.

El último actor en aparecer (pero no por eso menos importante) es aquél que realiza las veces de aval: una entidad o persona que toma el compromiso de responder por el pago en caso de que el prestatario no pueda hacerlo, por lo que el aval asume la responsabilidad financiera. Un claro ejemplo es el aval solidario, situación que se da en el caso de préstamos grupales, donde un grupo de personas solicita un préstamo y si alguno de los miembros no puede afrontar los pagos, se deberá cubrir esa deuda entre todos los integrantes.

Esos son los elementos fundamentales de un préstamo. Al momento de solicitarlo, debes estudiar con atención cada uno de ellos, de forma que encuentres cuál es el mejor crédito para tu situación.

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¿Qué Tipos de Préstamos Existen?

Según distintas necesidades, uno puede llegar a tener que recurrir a un préstamo, u optar hacerlo porque las condiciones lo benefician. Como todo instrumento financiero, es necesario estudiarlo en profundidad sencillamente para asegurarse de que cubra con las expectativas. Para ello es necesario delimitar correctamente los objetivos y analizar las características del préstamo, para buscar la mayor de cantidad de coincidencias posibles, logrando así mayor eficiencia.

Una vez que determinamos que necesitamos un préstamo y que los objetivos están claros, cabe preguntarse: ¿qué tipos de préstamo existen? Si bien son muchos, veremos una lista de los más importantes y sus características principales.

Primero, desarrollaremos los préstamos personales, también conocidos como préstamos al consumo. Son préstamos otorgados a personas físicas, no a empresas ni PyMEs. En general, son préstamos a corto plazo o mediano en su defecto, y no es necesario en la mayoría de los casos aclarar el destino que se le dará al crédito. Entre sus ventajas, se encuentra el no tener que presentar ningún tipo de garantía, aunque a veces se necesita incluir la figura de un garante. Como contrapartida, los intereses suelen ser muy altos, dado que es quien presta el dinero quien asume un riesgo mayor al no haber garantía. Los montos prestados suelen ser menores que en otros tipos de créditos, y dependerán de los ingresos que el solicitante pueda justificar o respaldar de alguna manera. Por último, en la mayoría de los casos es necesario que el solicitante tenga un historial crediticio limpio, libre de deudas.

Los préstamos hipotecarios se otorgan a personas físicas cuyo objetivo es adquirir una vivienda. Los montos son altos para esos fines, y son préstamos a largo plazo. En este caso, el inmueble comprado queda hipotecado, por lo que es la misma vivienda la que funciona como garantía. Por este mismo hecho, las tasas de interés deberían ser más bajas que, digamos, un préstamo personal. El monto del préstamo suele cubrir hasta el 70% del valor del inmueble, siendo pocos los casos que ascienden al 100%. Esto dependerá de los ingresos de quien solicita el préstamo.

Los préstamos prendarios se otorgan a empresas para que puedan adquirir bienes muebles para la actividad que desarrollan. Como en el préstamo hipotecario, el bien adquirido pasa a ser la garantía de pago y, en caso de incumplir, quien otorga el préstamo se quedará con el/los bien/es adquirido/s. Por último, existen los préstamos al descubierto, los cuales se otorgan a titulares de cuentas corrientes. Estos préstamos, también conocidos como sobregiro en cuenta corriente, son a muy corto plazo. Se utilizan en caso de que el cliente no cuente para pagar ciertas obligaciones, como servicios abonados con débito automático. En este caso, se otorga un monto extra y cuando finaliza el período acordado, se debe pagar junto con los intereses acordados.