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Préstamos Personales  
¿Qué Tipos de Préstamos Existen?

Según distintas necesidades, uno puede llegar a tener que recurrir a un préstamo, u optar hacerlo porque las condiciones lo benefician. Como todo instrumento financiero, es necesario estudiarlo en profundidad sencillamente para asegurarse de que cubra con las expectativas. Para ello es necesario delimitar correctamente los objetivos y analizar las características del préstamo, para buscar la mayor de cantidad de coincidencias posibles, logrando así mayor eficiencia.

Una vez que determinamos que necesitamos un préstamo y que los objetivos están claros, cabe preguntarse: ¿qué tipos de préstamo existen? Si bien son muchos, veremos una lista de los más importantes y sus características principales.

Primero, desarrollaremos los préstamos personales, también conocidos como préstamos al consumo. Son préstamos otorgados a personas físicas, no a empresas ni PyMEs. En general, son préstamos a corto plazo o mediano en su defecto, y no es necesario en la mayoría de los casos aclarar el destino que se le dará al crédito. Entre sus ventajas, se encuentra el no tener que presentar ningún tipo de garantía, aunque a veces se necesita incluir la figura de un garante. Como contrapartida, los intereses suelen ser muy altos, dado que es quien presta el dinero quien asume un riesgo mayor al no haber garantía. Los montos prestados suelen ser menores que en otros tipos de créditos, y dependerán de los ingresos que el solicitante pueda justificar o respaldar de alguna manera. Por último, en la mayoría de los casos es necesario que el solicitante tenga un historial crediticio limpio, libre de deudas.

Los préstamos hipotecarios se otorgan a personas físicas cuyo objetivo es adquirir una vivienda. Los montos son altos para esos fines, y son préstamos a largo plazo. En este caso, el inmueble comprado queda hipotecado, por lo que es la misma vivienda la que funciona como garantía. Por este mismo hecho, las tasas de interés deberían ser más bajas que, digamos, un préstamo personal. El monto del préstamo suele cubrir hasta el 70% del valor del inmueble, siendo pocos los casos que ascienden al 100%. Esto dependerá de los ingresos de quien solicita el préstamo.

Los préstamos prendarios se otorgan a empresas para que puedan adquirir bienes muebles para la actividad que desarrollan. Como en el préstamo hipotecario, el bien adquirido pasa a ser la garantía de pago y, en caso de incumplir, quien otorga el préstamo se quedará con el/los bien/es adquirido/s. Por último, existen los préstamos al descubierto, los cuales se otorgan a titulares de cuentas corrientes. Estos préstamos, también conocidos como sobregiro en cuenta corriente, son a muy corto plazo. Se utilizan en caso de que el cliente no cuente para pagar ciertas obligaciones, como servicios abonados con débito automático. En este caso, se otorga un monto extra y cuando finaliza el período acordado, se debe pagar junto con los intereses acordados.

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Finanzas  
¿Cuál es el Mejor Medio de Cobro?

Al momento de llevar adelante una empresa, una de las decisiones fundamentales es de qué forma se cobrará a los clientes y se pagará a los proveedores. No en todos los casos aplicarán las mismas circunstancias, por lo que es necesario evaluar qué opciones hay en el mercado y cuáles se ajustan más a nuestras necesidades. También puede suceder que las costumbres imperantes en el ámbito en el que desarrollamos nuestra actividad están demasiado arraigadas, por lo que sería difícil modificarlas.

No hay verdades absolutas. Los medios de pago son varios y dependerá de muchos factores cuál utilizar en cada situación. Por supuesto, siempre tendemos a elegir aquellos que retrasen menos el cobro y retrasen el pago.

A la hora del cobro, la opción obvia es quizá la mejor: en efectivo. Es el medio de cobro más seguro y no tiene intermediarios. Pero también puede tener sus contras. Es poco práctico manejar grandes sumas y es un riesgo su robo o extravío, por lo que su utilización es casi nula para el pago entre empresas. Se utiliza mayormente en las ventas al por menor.

Los pagos y cobros con tarjeta también son una opción en ventas menores. Su ventaja radica en la seguridad del proceso, dado que una vez que la entidad emisora de la tarjeta aprueba el pago, el cobro es seguro. Entre sus contras, podemos contar los costos elevados de comisiones, como así también tener una terminal de venta conectada que pueda procesar el pago.

Un medio también utilizado es la transferencia bancaria. En este punto hay que estar muy al día con las reglamentaciones vigentes, para no tener problemas legales ni impositivos. Pero como medio es seguro e inmediato, por lo que puede ser atractivo para algunos negocios. En muchos casos, los límites de los montos son elevados y la transacción es inmediata. Si bien las transacciones online generan cada vez más seguridad, el hecho de no contar con un documento físico que avale el pago en muchos casos es decepcionante.

Como se ha visto en artículos anteriores, el cheque es una herramienta muy útil. Este, y su variante más moderna, el Echeq, permite tener la seguridad de un medio físico para pagar, respaldado por un banco, y se puede emitir a un solo destinatario, por el importe necesario. Sus variantes (cruzado, no a la orden, etc.) dependerán de la necesidad de quien lo emita y de lo que esté dispuesto a aceptar quien cobre. Los plazos a cobrar pueden ser una contra, como también tener que depositarlo o cobrarlo en ventanilla, pero cada vez los recursos son más amplios.

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Cheques  
Qué Hacer Si Pierdo un Cheque

El cheque es una herramienta muy útil a la hora de hacer negocios. Si bien tiene reglas muy específicas, no es compleja de usar. Cuestiones como redactarlo correctamente y sin erratas, poner bien las fechas y las cifras, que figure la palabra cheque en el instrumento, y otras son relativamente sencillas en todos los procedimientos. Más aún, con la evolución de la tecnología y la aparición de los Echeqs, las posibilidades de error son mínimas, por lo que es un instrumento todavía más ventajoso.

¿Esto quiere decir que un cheque carece de riesgos? De ninguna manera. Especialmente en el cheque físico, hay variantes todavía que pueden dificultar el proceso. Lo dicho: puede estar mal escrito el nombre de a quién va dirigido, o faltarle la fecha, o que no coincida el importe entre las cifras y lo escrito. Todas estas son cuestiones de la confección. Algunas pueden salvarse, pero otras nos obligarán a utilizar un cheque nuevo. Si bien no es la idea, nada demasiado grave. Pero, ¿qué pasa si pierdo el cheque? ¿O si me lo roban? ¿Qué debo hacer para no perder el importe o poder cobrarlo?

En principio, hay que actuar con rapidez. No importa quién haya perdido el cheque, es primordial moverse con velocidad a fin de poder solucionar la cuestión. La primera acción a tomar es informar al banco emisor. Quien haya utilizado el cheque como medio de pago debe avisarle a su banco que fue extraviado o robado. De esta forma, el banco podrá registrarlo en su base de datos y anular el pago del mismo, en caso de que alguien (quien lo haya robado o encontrado) intente cobrarlo.

Luego, el banco tiene obligación de informar al Banco Central de la República Argentina (BCRA), para que este pueda añadir el cheque perdido a la Central de cheques denunciados. Este registro es público, es decir, que cualquiera puede acceder a él y consultar acerca de cualquier documento. De esta manera, si alguien tratara de pagar con un cheque robado, no habría que hacer más que buscarlo en la Central de cheques denunciados, y de figurar ahí, hacer la denuncia penal correspondiente.

Más allá de los trámites bancarios, en caso de robo, también debería realizarse una denuncia común. En muchos casos, el banco solicitará que se adjunte una copia de dicha denuncia en el expediente, para poder llevar a cabo los trámites correspondientes.

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Qué Hacer con un Cheque Vencido

Una de las cuestiones fundamentales a la hora de utilizar cheques es conocer la fecha máxima que tienen como límite para acceder a los fondos.

Todo cheque emitido cuenta con un plazo de treinta días para que el beneficiario lo presente en la entidad bancaria correspondiente y hacerse del pago. En el caso de los cheques de pagos diferidos, se aplican los mismos treinta días, pero a partir de la fecha estipulada para el cobro. Es decir, los treinta días correrán a partir del plazo que haya indicado en el cheque el librador.

¿Eso significa que si han pasado los treinta días perdí mi derecho a cobro? No, existen algunas alternativas que revisaremos. Sí hay que dejar algo en claro: pasados los treinta días, el cheque pierde su validez.

Una forma sencilla de reclamar el dinero por cobrar es coordinar con el librador la emisión de un nuevo cheque. Dado que el cheque vencido no se cobró, se establece una nueva fecha de cobro con la emisión de un nuevo instrumento.

Otra alternativa, menos conocida, se da en caso de que hayan pasado pocos días del vencimiento del cheque. En ese caso, el banco puede intentar comunicarse con el librador (su cliente, pudiendo ser este un particular o una empresa) y alertar de la situación, para luego solicitar permiso para emitir el pago. En caso de que el emisor constante los hechos y esté de acuerdo, el banco puede abonar el monto indicado, aclarando en el cheque previamente de forma manuscrita que ha sido autorizado.

En caso de la emisión de un cheque nuevo, las reglas son las mismas de siempre. Para cobrarlo, puede presentarse en ventanilla o ser depositado. En este último caso, probablemente demore 48 horas en ser acreditado. En caso de ir por ventanilla, el efectivo se otorga en el momento, pero esta opción no siempre es viable, y debe responder a ciertas pautas estipuladas, como ser el monto del cheque o que esté librado a favor del titular de la cuenta bancaria. Tanto los cheques cruzados como los que tienen la leyenda “para acreditar en cuenta” sólo pueden ser depositados.

Además del plazo para el cobro, hay otros motivos por los cuales los cheques pueden ser rechazados:

  • La escritura
  • La forma de endoso
  • La coincidencia del monto en números y en letras
  • La fecha y otros detalles son de suma importancia para que el cheque sea válido. Por supuesto, que el cheque esté firmado es uno de ellos.

Entendiendo todo lo que compone la metodología de los cheques, es que podemos hacer uso de esta herramienta tan práctica a la hora de cobrar o pagar.

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Beneficios de Cambiar Cheques por Efectivo

El pago con cheque es una herramienta de mucha utilidad a la hora de hacer negocios. Tiene incorporado una variedad de recursos que lo hace un instrumento de valor. Pero muchas veces, para quien lo recibe es una incomodidad, sobre todo si son cheques de pago diferido. En esa situación, se dispone del cheque pero no del efectivo. Es en esa instancia donde vale la pena evaluar el cambio de cheques por efectivo.

Primero, repasemos la metodología de los cheques. Un cheque es una orden de pago librada contra un banco. Quien lo expide debe tener en su cuenta bancaria el monto indicado en el instrumento, y quien lo recibe cobrará ese valor. Este es un medio de pago habitual que posibilita prescindir del efectivo. Los cheques, además del monto, tienen una fecha para ser cobrados y también una de caducidad.

El cheque debe ser válido. No puede tener errores de confección ni tachaduras, por ejemplo. Además, debe figurar el nombre del banco emisor. Si estas y otras cuestiones se cumplen, el medio de pago es válido. Pero quien recibe el cheque puede estar en la necesidad de contar con el efectivo en lugar de esperar la fecha de cobro o hacer los trámites correspondientes.

El principal beneficio de cambiar un cheque es evidente: obtener liquidez inmediata. Esto permite hacer frente a gastos extraordinarios, salvar el desfase entre cobros y pagos u otras cuestiones que se presenten habitualmente y que requieran de fondos en efectivo.

También puede servir para evitar una cadena de endosos, o “pasar” un cheque del que no se tiene tanta confianza (aunque este es un punto a revisar si se pretende cambiarlo por efectivo).

Hay algunas características comunes al cambio de cheques: en su mayoría, deben ser cheques locales, posiblemente tengan un máximo relativo de días, deben ser de pago diferido, y el monto debe estar en la línea de crédito disponible. Otra de las ventajas es ahorrarse los costos que puede generar un depósito o cobrarlo por ventanilla. Por supuesto, la contraparte de esto son los costos o intereses que representa cambiar un cheque por efectivo.

En tiempos de inmediatez, contar con la posibilidad de hacerse de efectivo al recibir un pago con cheque es una herramienta a considerar. Especialmente si los pagos se van a replicar y muchas veces no es posible esperar la fecha de cobro indicada.

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Recomendaciones para Obtener un Préstamo

Los préstamos son una gran herramienta a la hora de hacer una refacción, consolidar deudas o afrontar un gasto inesperado. En el caso de los préstamos personales, es conveniente asegurarse de que las características del préstamo coincidan con las necesidades de quien lo solicite, a fin de poder sacar el mejor rédito posible. Por ello, es importante tener varias cosas en cuenta a la hora de pedir un préstamo. Estas son algunas recomendaciones:

  • Es importante revisar la tasa de interés de un préstamo, pero es tan solo uno de los componentes que conforman el costo final del crédito. Lo ideal es analizar el Costo Financiero Total (CFT), que incluye la tasa de interés anual (TEA). También es importante desglosar los impuestos, sellos, seguros y otros gastos adicionales de la operación.
  • El tipo de tasa de un préstamo es algo determinante. Según se trate de tasa fija o variable, se deberán conocer los parámetros para entender si se producirá un ajuste y de qué manera.
  • Si quien solicita es usuario de servicio financiero, hay ciertos gastos que no deberían aplicarse: gastos de escribanía, notariales o de tasación, por ejemplo, no deben estar incluidos a la hora de otorgar un préstamo.
  • Similar al punto anterior, ante los mismos usuarios no se deberán aplicar cargos ni comisiones por otorgamiento o evaluación de financiaciones.
  • A la hora de contratar un seguro para el préstamo, por ley deben presentarse al cliente tres ofertas de aseguradoras. El cliente podrá elegir sin condicionamientos cuál prefiere.
  • Para los consumidores finales que adquieran un préstamo, les corresponde, sobre los intereses a pagar de cada mes, abonar también IVA. Esto modificará el valor de la cuota.
  • Debe conocerse el costo para la cancelación (sea total o parcial) anticipada, en caso de que exista esta posibilidad. Según el tiempo transcurrido del plazo original, puede que la cancelación total no le corresponda la aplicación de comisiones.
  • En caso de acceder a un préstamo, puede que implique abonar los costos por otros instrumentos financieros necesarios, como ser una cuenta corriente o una caja de ahorro.
  • Según si se solicita el préstamo en una entidad de la que es usuario, pueden valorarse beneficios adicionales.
  • En el contrato deben figurar todas las condiciones informadas por la institución financiera que otorgue el préstamo. Como todo contrato, debe revisarse al detalle y estar seguro de lo que se firma, para evitar tomar compromisos que se desconocen.
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Características de los Préstamos

Un préstamo o crédito puede ser una herramienta de gran utilidad. Pero para aquellas pequeñas empresas o emprendedores noveles que no dominan los tecnicismos financieros puede aparentar ser bastante complicado. Lo cierto es que hay que dominar algo del lenguaje financiero y saber qué cosas consultar para estar mínimamente equipado para tomar una decisión.

El principio es siempre un buen lugar para comenzar. Preguntarse por qué se necesita un préstamo o qué se pretende de él es fundamental a la hora de buscar algo que se ajuste a las necesidades de cada circunstancia. Con esta guía, hay que conocer las características específicas de cada préstamo, a fin de comparar las ofertas en el mercado, sopesar pros y contras, y tomar la decisión más adecuada.

¿Cuáles son esas características en los préstamos a las que hacemos referencia? Aquí algunas de ellas:

  • El capital de préstamo al que podemos acceder. En términos llanos, el dinero máximo que se puede solicitar según la herramienta financiera a la que se esté aplicando. Cada entidad financiera establece un límite máximo según el producto que esté ofreciendo. A fin de no tener capital por demás (ocioso) que se vuelva un inconveniente, se debe hacer una correcta valoración de las necesidades (sean de inversión, gasto o consumo) para solicitar el capital necesario para los objetivos preestablecidos.En otros tiempos, era engorroso pedir turnos y asistir a las distintas entidades para averiguar sus términos para los préstamos. Hoy en día, la información de cada entidad se encuentra online: importes máximos, plazos y condiciones están a solo unos clicks de distancia.

  • Como se mencionó en el párrafo anterior, el plazo de devolución es uno de los elementos clave a la hora de decidir por el crédito a solicitar. ¿Durante cuánto tiempo nos van a prestar el dinero? ¿En qué plazos tengo que devolverlo? Según el tipo de préstamo puede ir desde unos meses (préstamo personal) hasta decenas de años (préstamos hipotecarios). Nuevamente, es de suma importancia definir los objetivos para poder acceder al préstamo más eficiente.

  • Al ser una contraprestación, el crédito tiene un valor que se paga. Aquí entra el tipo de interés define cuánto se pagará sobre el dinero prestado mientras dure la operación. Se establece en porcentaje. Siendo más el interés resulta más caro el préstamo. Pero esto debe analizarse con cuidado, porque combinado con los plazos puede ser un elemento más que juega a nuestro favor. Por otra parte, esto no es lo único que determina si el producto es barato o caro, pues también entran en consideración otros costos como comisiones o cancelaciones imprevistas.

  • Por último, la entidad financiera suele requerir un aval o garantía para otorgar el préstamo. Esto varía según se sea cliente previamente, las cuentas que se tengan para respaldar la operación u otro tipo de cuestiones. Esto está orientado a asegurar la devolución del préstamo.

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¿Cuál es el Origen de los Préstamos?

La vida en comunidad de las personas hace que sea necesario un código común al momento de intercambiar bienes y servicios. Esto ha sido así desde las primeras sociedades, por lo que ha habido diferentes maneras de hacerlo. Repasaremos los orígenes del préstamo y sus distintas metodologías.

Un primer precedente del crédito podría ser los préstamos de granos en lo que se llama “el mundo antiguo”. En la cultura fenicia, por ejemplo, se prestaban granos para continuar la siembra. Estamos hablando del año 2000 a.C.

Más cerca en el tiempo, los imperios griegos y romanos tenían formas más cercanas al préstamo tal como lo conocemos en la actualidad. La figura del prestamista ya estaba instalada, quienes hacían empréstitos, junto con otras actividades tales como aceptar depósitos y cambiar monedas. Guiados por hallazgos arqueológicos, también en sociedades asiáticas se encontraron evidencias de los préstamos monetarios.

En el caso específico de la sociedad romana, ya estaba instalado el concepto de interés. Si bien era una comunidad de vanguardia en lo que refiere a sus leyes, la tasa de interés no estaba regulada, por lo que era potestad del prestamista establecerla.

A fines del siglo XIV, Juan de Medici fundó su famoso banco. El Renacimiento italiano fue donde tomó forma la Banca, muy similar a como la conocemos hoy. Los poderosos de las ciudades del norte llevaron adelante sus propios emprendimientos, estableciendo las reglas a su paso. Como detalle particular, hacia el año 1100 surge el concepto de banquero (banchieri, en el original), por las personas que se sentaban en los bancos a hacer transacciones de este tipo.

Una vez establecida, la Banca empezó a extenderse. Así llegó a lugares como Ámsterdam (siglo XVI) y Londres (siglo XVII), donde se produjeron numerosas innovaciones. En cada lugar, hay infinidad de anécdotas. En España, por ejemplo, grandes banqueros y prestamistas llegaron a tener una fortuna incalculable. Algunos fueron miembros de la Compañía de Jesús, siendo el catolicismo la principal religión allí. La paradoja se da en que en siglos anteriores, los miembros de la religión cristiana estaban en contra de la usura y los préstamos con interés. Las religiones están muy ligadas a la historia bancaria. Tanto judíos como cristianos tienen su propio desarrollo en este ámbito, en donde realizaron aportes.

La historia del crédito es, de alguna manera, la historia de la humanidad y las sociedades modernas. En cada momento histórico se han producido cambios que han afectado directamente la forma de hacer negocios. El pago diferido es, sin dudas, una de las razones por las cuales se han producido los mayores crecimientos económicos de la historia.

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Cómo y Cuándo se crearon los Cheques

El cheque es un instrumento financiero conocido por la mayoría de las personas. Es una herramienta que permite realizar pagos sin utilizar efectivo, establecer pagos a mediano plazo y otras tantas otras cosas. Es mundialmente utilizado y con una nueva variante virtual, los Echeqs, parece tener salud para largo rato.

Pero, ¿cómo nació este medio de pago?

Primero debe decirse que, como muchos elementos desarrollados a través de los años (siglos), no hay un consenso que permita establecer una fecha precisa de creación. Algunos sitúan los predecesores del cheque en las antiguas civilizaciones griegas y en el Imperio Romano. No obstante, se pueden identificar tres momentos precisos que fueron fundamentales para la evolución del cheque para llegar a su estado tal como la conocemos hoy.

Muchos afirman que el origen del cheque está en Italia, circa 1300. Por esos años, algunas entidades bancarias emitían certificados de depósito. Esos documentos se podían transferir y podían agilizar los retiros. Los banqueros los utilizaban para acreditar los depósitos.

Otros hablan del año 1577, cuando el banquero que representaba a la Reina Isabel fue a Amberes para estudiar la legitimidad de un instrumento de pago. Sir Thomas Gresham analizó este medio de pago en los Países Bajos, pudiendo ser perfectamente un antecedente del cheque moderno. También en el siglo XVI, banqueros holandeses resguardaban los capitales de los comerciantes y ofrecían la posibilidad de emitir órdenes de pago a terceros, siendo una referencia bastante aproximada a lo que hoy se conoce como cheque.

Por último, muchos aseguran que el predecesor definitivo del cheque son los documentos denominados Cash-Notes (o simplemente Notes). Surgieron en Inglaterra, a mediados del siglo XVIII, y eran, básicamente, órdenes al portador. Luego, llegando al siglo XIX, los bancos (quienes obviamente no podían emitir billetes), utilizaron el recurso como medio de pago. La explosión del cheque se puede ubicar en Estados Unidos, en las décadas del 60 y 70, cuando creció exponencialmente.

La legalización del cheque llegaría en el año 1852, y el lugar sería Inglaterra. Luego, en Francia se regula el cheque como institución (año 1865). Fueron muchos los países que copiaron esta práctica, como Italia, México, Bélgica y Perú.

En Argentina, su regulación tal como la conocemos ahora llegaría 1995 y 1997, bajo las disposiciones dictadas por el Banco Central de la República Argentina. Desde sus inicios, donde era enteramente manuscrito hasta la actualidad donde puede ser enteramente virtual, el cheque se ha instalado como un instrumento de suma utilidad por sus características, especialmente en el mundo empresarial.

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Cómo Cobrar un Cheque: Paso a Paso

El cheque es una de las herramientas más utilizadas para pagos y cobros en el mundo empresarial. Este instrumento (y su contraparte virtual, el Echeq) tiene muchas utilidades y su operatoria es relativamente sencilla…Cuando ya lo has hecho en algún momento. Si no es tu caso, aquí vamos a explicar paso por paso cómo cobrar un cheque.

Por no dejar nada sin aclarar, vamos a empezar por lo obvio: te pagan con un cheque. A partir de ahí, tienes que realizar ciertos pasos para convertirlo de un papel con una firma a dinero en efectivo.

Antes que nada, asegúrate de que el cheque cumpla con todos los requisitos para ser válido. Este no puede tener ningún error en sus datos de confección, como ser en el nombre de quien lo firma o en el monto. Esas son las equivocaciones más básicas, pero hay otras algo más ocultas, como que debe figurar el nombre del banco emisor e incluso la palabra “cheque” en alguna parte del documento. Chequea cada una de estas cosas para asegurarte de que tienes un documento que podrás cobrar.

En caso de ver dos barras en el cheque, estás en presencia de un cheque “cruzado”. Esto quiere decir que no puede ser cobrado en efectivo inmediatamente, sino que debe ser depositado en una cuenta. En este caso, deberás acercarte a la entidad bancaria que figura en el cheque y pedir que te asistan.

En caso de ser un cheque al portador, debes ser muy cuidadoso. Si lo pierdes, cualquiera puede cobrar ese dinero, dado que significa que quien lo tenga, tiene propiedad sobre él. Si el cheque en cambio es nominativo, en la parte de atrás del documento tienen que figurar tu nombre, tu firma y tu DNI. De esta manera, tú sólo podrás ser el beneficiario.

Si todas estas cuestiones te suenan anticuadas, es porque lo son. Si lo prefieres, puedes modernizarte un poco: hoy en día, es posible cobrar cheques en cajeros y también a través de alguna app en tu celular.

También, como vimos en entradas anteriores, hay instituciones que te entregarán dinero a cambio del cheque, en caso de que este no esté disponible aún para cobrar. Por supuesto, por ello te cobrarán una comisión.

En caso de que seas desordenado con los tiempos, debes saber que hay plazos para cobrar un cheque. Debes estar al tanto de esto, dado que dependiendo del lugar en el mundo en que te encuentres, los plazos varían. En general, el plazo para cobro o depósito es de 30 días a partir de la fecha de pago enunciada.

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Cómo se puede cambiar un Cheque

En el ámbito de una empresa, y sobre todo en las pymes, o también en el ámbito personal, surgen gastos inesperados que requieren su solución urgente. Y en algunos de esos casos, se cuenta con el dinero, pero está en cheques que quizá se cobren en días o meses. En lugar de no poder solucionar el problema o recurrir a préstamos desesperados, se puede optar por convertir esos instrumentos en efectivo.

La herramienta a la que hacemos mención es la cesión de cheques. También conocida como descuento, esta acción permite adquirir liquidez a cambio del cheque. En el proceso se produce un descuento, a modo de costo. Este procedimiento lo realizan bancos e instituciones financieras.

Esta metodología sirve para obtener liquidez frente a gastos extraordinarios, desfase entre pagos y cobros, o cualquier otra situación que requiera fondos inmediatamente. Este es un tipo de financiamiento que permite transformar a los cheques de pago diferido en fondos acreditados en el acto, sin necesidad de esperar a la fecha establecida para el cobro.

Por supuesto, este tipo de herramientas implican costos: tanto la operatoria como la espera entre la fecha de cobro del cheque y la de cesión implican gastos de parte de quien lo toma.

Los costos se descuentan en el momento en que se entregan los fondos. Habitualmente, antes de la operación se pueden hacer simulaciones financieras para dejar establecidos los detalles de la operación, con sus costos o intereses.

Esta es una opción muy utilizada por las pymes. De hecho, algunos establecimientos ofrecen una línea crediticia destinada a la cesión de cheques. Esta operatoria tiene restricciones, como los montos parciales de cada operación y los montos totales. Conforme se utiliza la cesión de cheques, se va consumiendo el crédito disponible. Cuando llega el momento de cobrar los cheques y se cobran efectivamente, el crédito se recupera, actualizándose.

En muchos de los casos, las características de este tipo de procedimientos son comunes: los cheques deben ser locales, de pago diferido, con un máximo relativo a los 120 días, el monto debe estar dentro de la línea crediticia disponible. Por último, quien cedió el cheque deberá abonar el importe si llegada la fecha de cobro quien lo labró no contara fondos disponibles. En caso de que se trate de un cheque no a la orden, sólo el portador puede hacer la cesión, estando su nombre determinado en el cheque. En cambio, si un cheque está cruzado no impide su cesión.

Este procedimiento, como tantos otros, puede hacerse de manera online en muchos casos. Muchas veces, la acreditación es inmediata.

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Cómo Comprobar el Estado de un Echeq

En entradas anteriores, hemos contado cómo la tecnología hizo su desembarco en todos los ámbitos, llegando finalmente al mundo de las finanzas. Esto ha repercutido en muchos beneficios: reducción de tiempos operativos, reducción de costos y facilidades para el usuario. Uno de los instrumentos que más se ha beneficiado con estas innovaciones es el cheque, hasta llegar a su evolución: el Echeq.

En cuanto al funcionamiento, el Echeq tiene una metodología similar al cheque físico en sus aspectos principales, como ser los endosos, tipos de pago o vencimientos. Su gran ventaja es circular únicamente por medios electrónicos, por lo que adquiere ventajas como seguridad, menor número de rechazos y operatoria más sencilla. Esto le permitió alcanzar un auge por motivos de la pandemia iniciada en el año 2020.

En cuanto a sus características particulares, cuando emitimos o recibimos un Echeq podemos ver en qué estado se encuentra, los cuales hacen referencia al status en que está en un momento determinado. Estos son: emitido, activo, depositado, anulado, rechazado, cobrado, caducado y vencido.

Un Echeq emitido es aquél que ya fue realizado y entregado, pero todavía no fue recibido o aceptado por el beneficiario. El Echeq activo es aquél que ya ha sido aceptado y se mantendrá en ese estado hasta el momento en que se deposita. Luego, tendrá un estado de depositado, siendo este cuando se ha llegado a la fecha de pago y el beneficiario lo depositó.

Una instancia previa es el de anulado: el librado anula el Echeq antes de que el beneficiario pueda aceptarlo. Si no se anula y los procesos anteriores fueron correctos, se llega al estado de cobrado: se ha corrido el proceso de compensación, y se procedió al débito de los fondos de la cuenta del librado del Echeq, acreditándose en la cuenta que posee el beneficiario.

Similar a la situación del cheque físico, un Echeq se encuentra en estado vencido luego de que pasen treinta días de la fecha de pago y el beneficiario no haya hecho el depósito correspondiente. Si esto sucede, el banco a cargo de la emisión informará el cambio de estado al repositorio, y pasará a estado caducado.

El último estado es el de rechazado, habiendo una lista de motivos de rechazo. Los mismos los indica la normativa vigente del Banco Central de la República Argentina. Se pueden encontrar en la Ley de Cheques y OPASI 2.

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Cómo Funciona el Financiamiento con Echeqs

En la actualidad, las pymes o emprendedores con necesidades de financiación encuentran una alternativa muy interesante en el mercado de capitales. Y una de las herramientas que más se destacan es el Echeq o cheque electrónico.

El Echeq es de los principales instrumentos que utilizan las pymes para financiarse, junto con el pagaré digital y la factura de crédito electrónica. El descuento de cheques es ampliamente mayoritario (95%) en el financiamiento de las pymes. Una de sus facilidades es que puede ser recibido (como parte de pago por clientes) o propio, y tiene un año de plazo.

En cuanto a las necesidades que puede cubrir, las funciones en el mercado de capitales no varían de un cheque físico a uno electrónico. Pero dado que las plataformas y apps se han convertido en los instrumentos de preferencia por su velocidad y bajo costo, el echeq es el más elegido.

Las utilidades son variadas: las pymes pueden generar capital de trabajo, conseguir financiamiento para el pago de servicios o sueldos, obtener insumos o la compra de bienes, entre otras cosas.

Para financiarse con un echeq se debe establecer tanto la cantidad de dinero necesaria, como el repago necesario. Luego, se establece contacto con una institución que otorgue avales sobre instrumentos de Pymes (como la SGR u otro agente de Liquidación y Compensación), los cuales venden los instrumentos en el mercado, de acuerdo a las necesidades del cliente. A partir de allí, las entidades recomiendan sobre posibilidades de inversión y dan información sobre el mercado y las tasas en ese momento determinado.

Para acceder a un ALYC, se puede informar en el MAV de los agentes autorizados. En el caso de utilizar una SGR, se simplifica el financiamiento, haciéndolo más expeditivo. Aunque es cierto que tiene costos. Pero las facilidades son muchas: incluso se aprueban financiamientos únicamente con compromiso de pago. Cuando se realizan los pasos correspondientes, hay que registrarse en la plataforma online de la Caja de Valores (EPYME). Esta entidad es la Central Depositaria del Grupo BYMA), donde se encuentran los instrumentos del mercado de capitales.

La gestión consiste en acceder a la plataforma, registrar los datos de la compañía y ya se puede empezar a financiarse en el mercado. La plataforma está desarrollada con tecnología moderna, que le agrega seguridad, siendo el nexo que permite registrar los Echeqs al ALYC. También permite generar pagarés digitales.

Luego de estos pasos, es necesario acceder al ID del Echeq para poder financiarse con él. Si la pyme es emisor y beneficiario al mismo tiempo, primero debe generarlo. En caso de ser originalmente de un tercero, antes debe ser aceptado.

Con el ID, se ingresa el Echeq al ALYC o se lo envía a su SGR. A partir de ahí, se ocupa la entidad correspondiente. En ese momento, el ALYC hace una oferta y recibe una oferta de compra conveniente. Al concretarse la operación, sencillamente lo vende. Eso culmina entregando el instrumento al comprador y el dinero al vendedor.

El proceso en general demora 24 horas o a veces menos.

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Cómo obtener un Crédito sin acudir al Banco

Las opciones para obtener un préstamo cada vez son más. Los bancos ya no son la primera opción para obtener financiación. Otros establecimientos y la aparición de Internet en escena hicieron que las opciones sean mucho más amplias. Como contrapartida, a veces es más difícil seleccionar la oferta correcta.

Uno siempre puede hacer sus propias investigaciones o incluso pedir a asesores financieros que lo guíen en el proceso, estableciendo ventajas y desventajas en cada uno de los casos. Muchas veces, las opciones no bancarias permiten acceder con menos requisitos y en algunos casos completar solicitudes de manera online íntegramente.

Los requisitos son el primer factor a tener en cuenta. Las opciones extrabancarias son habitualmente más flexibles, pero de todas formas hay que comprobar que son requisitos pasibles de ser cumplimentados. Luego, lo más común es analizar la tasa de interés, es decir, ver cuánto dinero hay que devolver y con qué intereses.

En algunos casos con algún simulador, siempre es necesario ver qué monto se va a recibir, de que importes son las cuotas a pagar y cuándo finalizarán los pagos. Este punto es clave, dado que uno debe estar seguro de poder enfrentar los pagos. En caso contrario, el servicio se verá encarecido por los intereses punitorios.

La asesoría financiera permitirá ver si se cuenta con los requisitos y ayudará con los parámetros del préstamo. Los principales son dos: el dinero a solicitar y los ingresos mensuales.

Muchas veces, las entidades bancarias tienen créditos a los cuales son más difíciles de acceder, por lo que las personas recurren a entidades que tienen condiciones más ventajosas a la hora de hacerse con el préstamo. En algunos casos, incluso figurar en el Veraz no es un problema.

En casi todos los casos, los requisitos comunes son ser mayor de edad, de residencia en el país, contar con documento identificatorio y algún método de contacto. En créditos elevados, probablemente se solicite antigüedad laboral o comprobantes de ingresos.

Como se ha visto en artículos anteriores, se debe chequear el Costo Financiero Total, para evaluar lo que saldrá el financiamiento. Como así también, considerar el plazo en el que tendrá vigencia la utilidad a la cual destinamos ese recurso.

Fuera de los bancos, las autorizaciones suelen ser más rápidas, mientras que en instituciones bancarias puede demorar muchos días. A esta incomodidad se suman los trámites, la presencialidad en sucursales específicas, entre otras. En caso en los que hay más flexibilidad, no es necesario informar el destino del préstamo. En muchos casos se pueden obtener préstamos con cheques, a sola firma, y con recibo de sueldo.

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Por qué son Importantes los Créditos en la Economía?

Como hemos visto en entregas anteriores, un crédito es un instrumento financiero al que puede acceder una persona o entidad solicitando una cantidad de dinero. Al solicitante se lo denomina deudor, y se compromete a devolver, a la persona o entidad que haya otorgado el crédito, las cantidades solicitadas más los costos e intereses. Estas cuestiones junto con otras como los plazos, se establecen de antemano, y generalmente incluyen la firma de un contrato.

En el contexto actual, casi ninguna empresa, pyme o autónomo puede llevar adelante su negocio sin precisar, en algún momento, un crédito. Es una herramienta de suma utilidad ya que facilita liquidez instantánea, pudiendo hacer frente a inversiones, pagos de obligaciones, consolidación de deuda, etc. La mayoría de las entidades financieras que otorgan créditos tienen por costumbre exigir un mínimo de liquidez por parte del deudor, orientado a tener seguridades a la hora del cobro, y evitar situaciones incómodas a la hora de enfrentar los pagos acordados.

En el contexto macroeconómico de un país, el crédito aporta confianza en su sistema financiero. No sólo es una ayuda para el ámbito empresarial, sino que sostiene el tejido industrial. Como valor agregado, si la vida crediticia es saludable, funciona también como una invitación para que se acerquen empresas extranjeras a invertir en el país.

En el panorama mundial de crisis (común a la mayoría de los países), las entidades financieras no están otorgando demasiados créditos. Pero es una tendencia que parece estar cambiando debido a que esta postura está repercutiendo negativamente en los balances de las propias entidades.

Está claro que, en el caso de los bancos por citar un ejemplo, el acto de otorgar un crédito implica también verse beneficiado por el pago de intereses. Si bien la morosidad es un factor intrínseco del crédito y es tenido en cuenta, se asume un porcentaje en las actividades generales del banco. En el plano general, es menos lo que se pierde por la eventual morosidad que el beneficio obtenido por los créditos.

Si las condiciones son las adecuadas, tanto el solicitante como el que otorga un crédito, se ven beneficiados. Y como hemos mencionado, es saludable también para la economía de un país. Esta herramienta financiera es crucial para que el país tenga solvencia, de apoyo social (clave para para mantener un gobierno y dar estabilidad) y beneficie la capacidad empresarial.