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BLOG/Préstamos Personales

Qué son los Préstamos Prendarios

marzo 02, 2021

El préstamo prendario es una forma de financiación. Este tipo de préstamo le permite a una entidad o persona ofrecer a un cliente una cantidad de dinero específica (el préstamo en cuestión), la cual equivale a un porcentaje del valor de un bien mueble que funciona como garantía (la prenda). En general, dicho bien suele ser para el que se solicitó el préstamo en primer lugar, como por ejemplo un automóvil. Con estos elementos se realiza un contrato prendario, el cual incluye habitualmente como cláusula que no se pueda constituir otra prenda sobre los mismos bienes.

La prenda habitualmente es fija, sobre bienes semovientes o muebles, y productos o frutos. También flotante, sobre materias primas y mercaderías. Una vez realizado el contrato prendario, el bien permanece en poder del deudor, supeditando sus posibles usos a lo indicado en el contrato por ambas partes: en general no se puede vender hasta que se traslade al comprador o se cancele la deuda, y es necesario conservarlo en buen estado.

En lo referido técnicamente al tipo de préstamo, el que se suele utilizar con más frecuencia es el sistema de amortización francés, en el cual las cuotas que se pagan son iguales en tasa fija o con variación en función de la tasa valorada en el mercado financiero, en caso de que haya tasa variable. En el comienzo se paga una proporción menor del capital y más de interés, situación que se invierte a medida que se va cancelando el préstamo, terminando pagando más capital que interés.

Al momento de solicitar el préstamo prendario, es necesario informarse acerca de las condiciones, como el interés de la entidad financiera que lo aporta y las comisiones. Así también, debe leerse todos los documentos con profundidad antes de firmar y salvar cualquier duda que se pueda tener. Las condiciones suelen ser más exigentes que en cualquier otro tipo de préstamo.

Al momento de cancelar el préstamo, se solicita al acreedor que cancele la prenda a fin de disponer efectivamente de ella. Si no se llegase a pagar la deuda, el prestador tiene derecho a vender el objeto “prenda” para recuperar el dinero adeudado junto con sus intereses.